Historia

Desde los tiempos más remotos la zona del Nahuel Huapi estuvo poblada por naciones originales. A fines del 1800 comienzan a llegar a la zona diferentes comunidades de inmigrantes. En Febrero de 1895 en un pequeño bote un joven de 25 años atraca en las orillas del Nahuel Huapi. Su nombre era Carlos Biderhold. El primer hombre blanco afincado en lo que hoy conocemos como la ciudad de San Carlos de Bariloche.

En 1900 llega el primer barco de transporte comercial, el Cóndor. Estaba destinado a intensificar y desarrollar la actividad económica entre Argentina y Chile. Este tráfico fue tan importante que atrajo a un sin número de otros inmigrantes en busca de prosperidad. Los años pasaron y los habitantes se multiplicaron. Cada vez más casas, cada vez más hombres y mujeres hicieron de este pueblo la ciudad que conocemos. La irrefrenable ansiedad de progresar, mejorar y desarrollarse se manifestó desde siempre en nuestro pueblo. En este entorno casi mágico todas las visiones de los pioneros eran posibles.

A fines del siglo 19 una familia proveniente del Cantón Suizo de Valais llega hasta las costas del lago Moreno. Allí fundan Colonia Suiza. Esta era la familia de los Goye. Y con ellos arribó a la zona la tradición pastelera y chocolatera de las mejores recetas centro europeas. Muchas generaciones cuidaron y perfeccionaron el arte de hacer chocolates.

En la actualidad la Abuela Goye combina los procesos de la elaboración artesanal con el cuidado y dedicación de los más modernos procesos de higiene y presentación en toda su línea de productos de excelencia. Los maestros chocolateros cuidan cada detalle de la elaboración y seleccionan celosamente cada uno de los ingredientes que llegan a todos los que prueban nuestros productos enteramente artesanales. Seguimos fieles a nuestras más profundas tradiciones.

Sentimos un placer secular al servir cada bandeja de chocolate bien templado, al desarrollar un nuevo sabor o al combinar nuevos ingredientes. Cacao de primera calidad, cremas cuidadosamente preparadas y sabores exquisitamente combinados, permiten diferenciarnos de cualquier proceso industrial. Nuestros chocolates están hechos por las manos de personas que ponen su amor y dedicación en la elaboración de productos tan únicos como el paladar de cada uno de nuestros clientes.



Constantemente desarrollamos nuevos productos que conservan la premisa original de la excelencia en la calidad de la elaboración artesanal. Los maestros pasteleros desarrollaron exquisitas combinaciones para homenajear el gusto por los buenos sabores, aromas y texturas. Tortas, alfajores, masas y facturas se cocinan cada día con la misma pasión con que comenzamos ha hacerlas hace ya más de 100 años.
Los dulces de la Abuela Goye son elaborados con las mejores frutas finas de nuestras chacras en San Martín de los Andes, sin agregados artificiales. Todo el sabor de la naturaleza se revela cada vez que alguien abre uno de nuestros dulces elaborados, como lo hacían nuestras abuelas.

Hoy alguno de los descendientes de aquellos pioneros continúan con estos métodos y costumbres atesorados a través de los siglos y de los continentes.
Esta es la historia que recién comienza. La de un pueblo con la fortaleza y el valor de sus mejores tradiciones.

La elaboración de nuestros chocolates, bombones, dulces y repostería, quiere ser un homenaje a aquellos pioneros que iniciaron este camino.